Sala principal
Amplia y sin ruido de fondo. Es la sala de las comidas largas y las mesas de familia.
Cocina de siempre, producto que se defiende solo y una terraza con vistas. Esto es El Mirador.
Detrás de El Mirador hay un equipo corto que lleva años en los mismos fogones. No hacemos cocina de autor: hacemos la comida que querríamos que nos pusieran a nosotros, con producto de verdad y sin florituras.
Nos conocemos los nombres de los clientes que vienen cada mañana a desayunar y también las manías de los que reservan la mesa grande del domingo. Esa es más o menos toda nuestra filosofía.
El Mirador nació con una idea sencilla: traer a Vista Alegre la cocina gallega de casa: pulpo, marisco, pescado del día, y sumarle lo que mejor sabemos hacer con el fuego, la carne a la brasa y a la piedra.
Con los años se ha ido convirtiendo en el sitio del barrio para todo: el desayuno de tenedor de media mañana, el menú de diario, la comida familiar del fin de semana y, cuando aprieta el calor, las cenas en la terraza.
El nombre lo puso la vista. Desde la terraza se ve Terrassa entera y, los días claros, bastante más lejos.
Amplia y sin ruido de fondo. Es la sala de las comidas largas y las mesas de familia.
La que da nombre a la casa. Vistas abiertas, buena sombra y el mejor sitio de julio y agosto.
Para el desayuno rápido, la caña de media tarde y las tapas de pie.
Mesas largas para celebraciones, comidas de empresa y comuniones, con menú cerrado a medida.
Reserva online en un minuto o llámanos y lo hablamos.